Por Bernardo Fischberg*

El 30 de marzo falleció Nora Perusin, nuestra Norita. La conocí en el año 1973 en la Facultad de Derecho, compartimos militancia, corridas y hasta un 21 de septiembre de 1974 al ir a protestar por la intervención en nuestra casa de estudios fuimos unos cuantos compañeres a parar detenidos primero a la comisaria 3ª y de ahí los hombres a Devoto y las mujeres a otro instituto de detención.-  

Su calidad de persona, su calidad de poeta, su calidad de militante.- Abogada tenaz y comprometida.-

Mujer llena de inquietudes y actividades, políticas, profesionales, artísticas, que el paso del tiempo no pudo opacar. Si hasta en sus últimas semanas siguió escribiendo artículos para una publicación con la que había empezado a colaborar  y estaba cerrando un acuerdo para publicar el libro que tenía inédito (su quinto libro!!!) nos cuenta el hijo de su pareja.

La recuerdan sus amigos siempre con su humor que cobra actualidad: “Si aumenta mucho el vino, dejamos la carne”. Dejando al descubierto su debilidad por tan exquisita bebida.-

El año pasado celebramos los 50 años del comienzo de nuestra militancia en la Facultad de Derecho. En la época que creíamos encontrar al “hombre nuevo” comprometidos en luchar contra las injusticias, Una época que nos marcó a fuego a todos los compañeros que compartíamos junto a Norita el trajín militante y que el tiempo no logró apagar.- Tal es así que en éste difícil 2024 como por arte de magia y sin que nadie nos convocaran, varios compañeros y compañeras de aquella época nos encontramos espontáneamente en la marcha del 24 de enero (foto de ilustración).

Nora Perusin poetiza, abogada, militante, columnista de nuestra revista

             Que se murió Norita dicen como si eso fuera posible, como si no anduviese su voz cantándose una canción de Silvio Rodríguez, como si la poesía pudiese irse, como si su amor inmenso pudiese hacer otra cosa que la vida. Norita querida, poeta querida, mujer de corazón inmenso, luchadora incansable. Mordiste la vida toda. Si hasta las mascotas que tanto cariño y abrigo les brindaste ya te están extrañando.-

Con dios y sin patria fue pájaro sin vuelo.  Paisaje, donde callan los desterrados,  Paisaje, donde sufren los oprimidos, Paisaje, donde la sangre muta en una leche oscura en medio de la tarde. Con dios y sin patria ni marido. (Atrás quedó la noche de los náufragos,

las almas del puerto atrapadas en su clamor, la fatalidad es una serpiente que avanza,

como el fruto del árbol envenenado que nos da sombra). Con dios sin patria ni marido tuvo dos hijas.

(Atrás quedó el patio seco y la tormenta que se avecina, la cabeza hundida entre los brazos en señal de agobio y la sangre que se fuga de su corazón como una leche negra).

 (del libro los hijos del ala,  de Nora Perusin )

Vuela alto querida compañera, te llevaremos siempre en el corazón.