
Por Oscar Merlo*
Cuando el rol del Estado está en el centro de la discusión a partir de la instalación mediática de un candidato – ungido Presidente – que ha hecho “bandera” de la necesidad de “destruir” (no es una metáfora) al Estado, el gobierno de la provincia de Buenos Aires -el territorio más complejo, densificado y significativo del país – sostiene un programa de Viajes de Fin de Curso
Los Viajes de Fin de Curso que subsidia la provincia de Buenos Aires tienen como objetivo fortalecer la cultura del Turismo, extender la temporada, activar las economías locales, y potenciar la inclusión y la revinculación entre 220.000 estudiantes del último año de las escuelas secundarias bonaerenses, tanto de gestión estatal, como privada.
La posibilidad de que cada distrito de la provincia sea anfitrión de visitantes persuade a las comunidades receptoras a la organización de receptivos (ordenamiento de atractivos y servicios) para lo cual deben identificarlos (conocerlos), ponerlos en valor (mejorarlos) y organizarlos como productos turísticos culturales para una demanda particular- jóvenes egresados del secundario: esto supone, por parte de la comunidad receptora, la valoración de su patrimonio natural y cultural, el fortalecimiento de la identidad local que permita ir tendiendo a superar un arraigado prejuicio, “ nadie valora – ni honra-aquello que no conoce “ :la superación de este prejuicio supone la construcción de un sentido de pertenencia que favorece el arraigo, al generar afectos de los residentes hacia su patrimonio y trabajo..
Los “Viajes de Fin de Curso” de los últimos años, – aun en el marco de la crisis socio económica-, son una muestra clara de que “plata hay, el tema es como se distribuye” ¨: cuando se detectan necesidades y se demuestra voluntad política, hay que ofrecer soluciones superadoras.
En qué consisten los Viajes de Fin de Curso
En respuesta a los mercantilizados y cada vez más cuestionados Viajes de Egresados organizados por los empresarios del sector[1] el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires puso en marcha un programa que cubre necesidades y derechos básicos de los jóvenes egresados con contenidos acordes al completamiento de una formación secundaria, con valores alternativos a los de la mera oferta de “vivir al límite y el disfrute desenfrenado “….
Sus objetivos plantean la posibilidad de que todas y todos los estudiantes bonaerenses puedan viajar, conocer otros lugares – paisajes, habitantes y cultura-, otras realidades, compartir días con amigos/as, y de esa manera garantizar una experiencia única y trascendente.
El programa se inscribe dentro de una política más amplia de promoción y reactivación del sector turístico en la provincia de Buenos Aires, que incluye la experiencia de la plataforma “ReCreo” donde se registra la agenda cultural y beneficios en los 135 municipios que integran la estructura administrativa provincial.
Fueron destinatarios/as de los “Viajes de Fin de Curso en la Provincia” del “Programa Bonaerense de Turismo Estudiantil” todos aquellos jóvenes que en el año 2023 -recordemos que también se realizaron viajes en el 2022- estaban cursando el último año del nivel secundario (6° año en el Secundario Orientado y de la modalidad Artística y 7° año de la modalidad Técnico Profesional) de establecimientos educativos de gestión estatal y de gestión privada de la provincia de Buenos Aires, que pudieron inscribirse a través de una plataforma web habilitada para tal fin.
La Provincia se hizo cargo del costo del monto total del viaje de fin de curso de todos/as los/las integrantes de cada establecimiento educativo que culminaran sus estudios secundarios en el año 2023, dentro de los paquetes ofertados por Agencias de Turismo Estudiantil que se encuentren accesibles y dispuestas: la intervención de intermediarios habilitados, las agencias de turismo de la provincia, fueron beneficiadas con una Política de Estado[2].
Los viajes – de una duración total de cuatro días y tres noches – se han concebido hacia destinos exclusivamente dentro de la provincia de Buenos Aires- playa, sierra, laguna o rural/cultural- a un máximo de seiscientos km de la zona en que se ubica el centro educativo en donde los alumnos completaron sus estudios, y desde donde se formaliza la salida y regreso del contingente[3].
El servicio de las agencias de viaje locales – en un inusual comportamiento como “receptivas “[4]– abarca todas aquellas prestaciones que resulten esenciales en relación con la naturaleza de los viajes, es decir, el transporte, el hospedaje, la gastronomía y las excursiones u otras actividades a programar, de conformidad con el artículo 7° del Reglamento de Turismo Estudiantil aprobado por la Resolución N° 23/14 del entonces Ministerio de Turismo de la Nación.
- Transporte que cumpla con las regulaciones establecidas por la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) y la debida habilitación de la Subsecretaría de Transporte de la Provincia de Buenos Aires.
- Alojamiento en hotel de tres estrellas o categoría superior, inscripto en el Registro de Hotelería y Afines de la Provincia de Buenos Aires y/o en su caso, alojamiento turístico hotelero debidamente habilitado por el municipio que corresponda, de características y prestaciones similares, conforme a lo establecido en el artículo 41 del Anexo I “Reglamento de clasificación y categorización de los alojamientos turísticos de la provincia de Buenos Aires” de la Resolución N° 23/14 de la ex Secretaría de Turismo.
- Pensión completa (desayuno, almuerzo, merienda en excursiones y cena) con todas las bebidas incluidas.
- Cinco excursiones diurnas de carácter recreativo, deportivo, cultural o turístico y al menos dos actividades nocturnas de carácter recreativo/bailable, según el destino.
- Un “paquete” turístico, en las mismas condiciones, para un/a padre/madre/tutor bonificado por cada veinte estudiantes.
- Asistencia médica, seguros y coordinadores-acompañantes, en los términos de la Ley Nacional N° 25.599 y la Resolución N° 23/14 del entonces Ministerio de Turismo de la Nación
Los viajes se llevaron a cabo durante los meses de agosto, septiembre y octubre de 2023, de acuerdo con las fechas disponibles que estipularon las Agencias contratadas junto con las y los estudiantes.
- En los dos últimos años, el programa provincial de promoción del turismo juvenil en temporada baja hizo posible que 300.000 estudiantes secundarios de los 135 municipios bonaerenses tuvieran su Viaje de Fin de Curso.
- En la edición 2023, los viajes se realizaron a destinos como Mar del Plata, San Bernardo, Mar de Ajó, San Clemente, Villa Gesell, Monte Hermoso, Miramar, Pinamar, Necochea, Santa Clara del Mar, Sierra de la Ventana, Tandil, San Pedro, Escobar, Cañuelas y Ramallo. Y participaron estudiantes de escuelas de los 135 municipios bonaerenses, incluyendo jóvenes provenientes de establecimientos secundarios de educación especial.
- Políticas activas, que dan satisfacción a un Derecho a través de un incentivo al esfuerzo de los jóvenes, cualquiera sea su condición socio económica.[5]
[1] Las crecientemente cuestionadas agencias de viajes de egresados se cubren del efecto de la inflación en sus negocios y recurren a polémicas estratégicas que ya desataron numerosas denuncias de padres: listas de espera y cambios en la letra chica de los contratos, son algunas de estas prácticas cada vez más empleadas.
Por los aumentos que les aplican sus proveedores en aéreos, hoteles, excursiones y más servicios contratados, las empresas de turismo estudiantil buscan contrarrestar la pérdida de rentabilidad que les genera acordar dos años antes del viaje las tarifas que pagan las familias,
Por la situación económica, muchas familias no pueden pagar al día las reservas. En el sector, aseguran que este año subió un 25% la morosidad. Atrasarse dos meses consecutivos significa entrar en lista de espera, ya que ante un incumplimiento las compañías aducen que no pueden asegurar la plaza disponible para el alumno.
Los datos se desprenden de la Comisión de Turismo Estudiantil de la Federación Argentina de Asociaciones de Empresas de Viajes y Turismo (Faevyt).
[2] Aun cuando, muchas de las cuales – por medio de sus organizaciones empresarias manejadas por los grandes operadores del sistema- celebraron pocos días atrás la “desregulación” de la actividad a partir de la nueva gestión nacional, poniendo en evidencia sus contradicciones respecto de las preferencias electorales orientadas al voto “libertario”, en contra de la defensa de sus propios intereses y en particular, de la supervivencia de las pequeñas empresas del interior.
[3] De esta manera se evita el “centralismo” de la capital provincial-La Plata-, facilitando que los viajeros partan hacia los destinos elegidos desde los centros emisores de pertenencia: Bahía Blanca, Tandil, Junín, Mar del Plata, etc.
[4] Las Agencias de Viajes “argentinas” – a diferencia de la mayoría de sus pares de países vecinos y del resto del mundo- actúan esencialmente como emisoras de viajeros hacia otros destinos nacionales – en el mejor de los casos- o internacionales, agravando, aun mas, las pérdidas de dólares que de esa manera, se fugan al exterior (hacia los destinos exteriores que eligen los viajeros…o hacia paraísos fiscales)
[5] Parece necesario aclarar ante tanto discurso de odio que “necesidades” no son solamente las de comer (salteado). Los/as/es ciudadanos/as/es tienen diversidad de necesidades, entre ellas el ejercicio del “ocio”, mal que les pese a las funcionarias “caídas del cielo” que quieren darle de comer “de a uno/a…une?” en un acto de absoluto desconocimiento y menosprecio hacia muchísimos postergados, y que son “ninguneados” por la soberbia y casta mental de “apolíticos” arribistas.

*Oscar Agustín Merlo. Técnico superior en administración de viajes y Turismo. Jefe de capacitación de la Subsecretaría de Turismo de la provincia de Buenos Aires. Co-fundador de la Asociación Turismo y Ambiente. Secretario de redacción revista Turismo y Ambiente. Actual presidente asistente técnico del Programa Gestión Turística del IEDEB (Instituto de desarrollo empresario bonaerense, Gobierno de la Provincia de Buenos Aires.
Me gusta cómo abordas el tema de manera directa y al grano.
…La actividad turística ha sido banalizada por las distintas administraciones – probablemente mas aun que la actividad Cultural- Aunque la mayoría de los discursos oficiales se ven poblados por referencias a la incidencia en la economía (tanto por el ingreso de divisas por el turismo exterior, como por los dólares que se fugan por esta actividad en su forma emisiva- característica muy marcada en el comportamiento del consumidor argentino- se pueden identificar escasos programas de incentivos al desarrollo de atractivos, servicios e infraestructuras (físicas y culturales) que tiendan a fortalecer una cultura receptiva que permita consolidar arraigos en aquellos destinos con potencialidad y ir consolidando productos que generen cadenas de valor a otros destinos / productos nacionales que ya estan instalados en los mercados emisores mundiales (Tango, Patagonia, Pampa-Caballos/vida rural, etc) El programa destinado a Jóvenes egresados que es motivo de la nota, es uno de los pocos ejemplos que atiende a los diferentes aspectos del fenómeno (incluyendo el Derecho al Ocio Creativo por parte de los Jóvenes)