Por Juan Domingo Rivarola*

El desarrollo de una Economia Popular, Economia Social y Solidaria es un recorrido en el tiempo de relaciones sociales destinados a la reproducción de la vida mediante una organización social determinada.

Partimos desde la comunidad primitiva en sus comienzos, posteriormente de los pueblos originarios, en nuestra región sur del continente de América he investigado que con las modalidades propias de su desarrollo social, en comunidades definidas, imperando la cooperación para producir alimentos y habitad, la unidad de acción fue determinante para el logro de sus objetivos, con una cultura ancestral que es digna de imitar en la construcción de comunidad, registrada en la historia hace aproximadamente 11.000 años de existencia. 

La navegación por el mediterráneo dio lugar al comercio con India, China, otros países, que se fue obstaculizando por el dominio del Imperio Otomano que impedía el libre tránsito hacia esas regiones, había que encontrar otras rutas con dicha finalidad.

En 1492 se produce la colonización en América desde los centros de poder europeo, creyendo que habían llegado a la India, imponiendo un modelo totalmente distinto, en la búsqueda de nuevas rutas comerciales que los llevara a la India para obtener los productos que se comercializaban en esa época, pero al llegar a América se encontraron con los pueblos originarios con un modelo de sociedad superior a los europeos.

La forma de relaciones feudales europeas se impuso en América mediante el poder signado por las monarquías hasta que se producen los procesos Independentistas que dieron lugar a los Estados Nacionales. 

Posteriormente con la instalación del modelo de democracia liberal occidental, que es una economía con fines de lucro, comienza la migración de los excluidos europeos hacia nuestra región que traen nuevas culturas de organización social con el pensamiento cooperativista de los denominados Pioneros de Rochdale de Inglaterra reconocidos como precursores del cooperativismo y del movimiento cooperativo moderno,  producto de las primeras crisis del capitalismo moderno cuando incorporan nuevas tecnologías, reemplazando la forma artesanal de producción de bienes y servicios por la utilización de la mecanización con la maquina a vapor, a partir de este avance las fábricas comienzan a desprenderse de la mano de obra artesanal produciendo los primeros expulsados de las fábricas. Esta situación lleva a los desocupados a construir el asociativismo para poder sustentarse en la reproducción de la vida. Este pensamiento esbozado por los denominados socialistas utópicos como Fourier y Owen, también por Tomas de Aquino define al ser humano como cooperativo y comunitario.

Democracia

La democracia participativa donde la asamblea de socios es la máxima expresión para los cooperativistas: a) Constituye un rasgo esencial de las entidades solidarias. Su base es la preservación doctrinaria, en cuanto a la vigencia de los principios cooperativos de libre asociación, igualdad de derechos y obligaciones, libre debate de ideas sin discriminaciones políticas, raciales o religiosas, solidaridad y ayuda mutua, participación en la definición, aplicación y control de los objetivos institucionales. b) Se revitaliza la democracia con el funcionamiento regular de los cuerpos orgánicos y la vinculación con los asociados. c) Requiere el fortalecimiento del ideario cooperativo en el debate y promoción de ideas, como organismos básicos de conducción y vinculación local, de desarrollo de dirigentes y de contacto con los asociados. d) Exige la calificación de aquellos dirigentes investidos de la representación en el Concejo de Administración asegurando su rol dentro de los procesos de elaboración, debate, decisión e implementación de las políticas establecidas en la asamblea. e) Se fortalece a través de la educación cooperativa y la elevación cultural de los dirigentes, como así también con la capacitación en el ejercicio de la conducción. f) Requiere la incorporación permanente de nuevos cooperadores, nuevos asociados, el vínculo con el medio social que forma parte del principio de Preocupación con la Comunidad y con sus entidades representativas. g) Exige la promoción permanente del ideario cooperativo a través de las múltiples actividades y canales posibles.

Con el objetivo de lograr el fin para el que fueron creadas, es decir, satisfacer las necesidades de sus asociados y la comunidad a través de un servicio, deben realizar una gestión eficiente.

Se proponen a trabajar con otros factores para lograr un mejoramiento de la calidad de vida de las personas y contribuir a la lucha por una sociedad más justa, solidaria y democrática.

Es desde esta perspectiva que decimos que las organizaciones cooperativas tienen un doble carácter: son empresas y además forman parte de un movimiento social.

En tanto movimiento social, resulta importante que las cooperativas desarrollen fuertes vínculos con la comunidad, en cada barrio, en cada localidad, estimulando la presencia y el involucramiento de dirigentes cooperativos en los problemas locales, municipales, vecinales, buscando junto a otros actores y organizaciones populares, soluciones comunes a problemas comunes.

De esta manera, podemos decir que las cooperativas se vinculan con otros grupos sociales para trabajar con una sociedad más participativa, justa y solidaria.

Hoy mas que nunca surge la cooperación como un paradigma superador, una alternativa validad ante la crisis de la economía de mercado liberal que en su recorrido va generando más excluidos, más pobreza, pero paralelamente va concentrando la riqueza generada por los millones que trabajan en la producción de bienes y servicios, que pasan a manos de menos personas cada vez más ricos.

El desafío es desarrollar la economía social y solidaria para satisfacer las necesidades de las personas través del cooperativismo con un modelo sin fines de lucro, con respeto al medio ambiente, distribuyendo la riqueza que se genera de manera justa y equitativa.

* Juan Domingo Rivarola. Diplomado en política publicas y agroecología. Capacitador en Cooperativismo. Dirigente Sindical